El Sistema de Centros Públicos de Investigación (CPI´s) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) —conformado por 26 centros de investigación y un Fondo para el Desarrollo de Recursos Humanos— ha contribuido de manera significativa al desarrollo del país al ser el segundo sistema en generación de conocimiento e innovación después de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); sin embargo, el modelo vigente tiene muchas restricciones, como el que los investigadores estén bajo la figura de funcionarios públicos lo que complica su desempeño, la sobrerregulación y sobrefiscalización que pesa sobre ellos, al igual que una frágil y creciente pérdida de autonomía técnica, señaló Rafael Loyola Díaz, director fundador del Centro del Cambio Global y la Sustentabilidad (CCGS), ubicado en Villahermosa, Tabasco.
“Urge dotar al Sistema de autonomía bajo la identidad que se ha venido forjando, al igual que ajustar el modelo de cada Centro, de forma tal, que se le quiten todas las trabas burocráticas que frenan su expansión y despliegue, manteniendo un cierto margen de diversidad que les permita explorar modalidades más virtuosas para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI)”, indicó el doctor en historia por la École des Hautes Études en Sciences Social, París, Francia.
Además, dijo que es el momento de diseñar otro modelo de Centro que potencie asociaciones virtuosas entre organismo federales y estatales e incentive el financiamiento de los estados en organismos de nivel internacional.
“Hay que dotar al conjunto de Centros CONACyT de su mayoría de edad con un sistema autónomo, con mejores reglas de operación, con buena supervisión, con el incremento de sus capacidades para generar conocimiento y transferirlo socialmente para su mejor y rápido aprovechamiento.
“En el nuevo modelo que se debe forjar para el Sistema de Centros CONACyT, las acciones de cada organismo deben estar definidas por una política de CTI institucional, donde tendrán libertad de investigación en función de las políticas establecidas, desarrollando investigación fundamental y aplicada, con una atención particular a la transferencia de conocimiento que ayude a resolver problemas sociales, con campos de especialización bien definidos y con pertinencia regional; además de favorecer la transdisciplina y la colaboración interinstitucional”, propuso el exdirector general del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social e investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.
En el nuevo esquema de Sistema independiente, añadió, los Centros deben conservar la impartición de posgrados, pero también de licenciaturas, como ya lo hacen algunos CPI´s del CONACyT para que crezcan y se expandan, tal como ha sucedido en países como Corea, Alemania, China o Israel, por citar algunos.
“Tienen que mantenerse como centros especializados que sigan dotando a los alumnos de una formación de alto nivel en corto tiempo, se desarrollen y empiecen a producir en su campo. En alguna ocasión Jaime Parada, exdirector del CONACyT dijo que los CPI´s eran las ‘lanchas rápidas’ del CONACyT, y creo que tenía razón, eso son por su flexibilidad y su capacidad de adaptación. Los Centros de ese nuevo sistema que se debe diseñar y cristalizar tienen que seguir siendo las ‘lanchas rápidas’ por su flexibilidad y capacidad de maniobra para responder de manera eficiente a las demandas sociales en materia de generación y transferencia de conocimiento, innovación, capacitación de recursos, habilidad para articularse socialmente, captar fondos, financiar el desarrollo de los Centros y facilitar la circulación de los investigadores dentro del Sistema y en el entorno nacional e internacional”, indicó el integrante del Sistema Nacional de Investigadores.
Otro aspecto que debe potenciar el nuevo modelo es la capacidad de internacionalizar la ciencia de calidad que se genera en México y la divulgación científica para fomentar una cultura científica de alcance social.
El modelo de Centro Mixto de Investigación
Desde hace casi 7 años, por invitación del gobierno de Tabasco, la UNAM, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y el CONACyT han puesto en operación un nuevo modelo de organismo al que han denominado Centro Mixto de Investigación dedicado a cuestiones ambientales y sustentables, el CCGS.
En México, los centros de investigación más exitosos son los federales y, por alguna razón, los estatales no duran o no compiten con aquellos y suelen ser espacios de reparto político local, dijo el miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.
“La cultura científica en los estados, particularmente en quienes toman las decisiones es frágil porque han dejado que la federación lo resuelva todo. El sector científico tiene la responsabilidad de convencer, formar y acompañar al sector público de los estados para que inviertan en CTI, para que aprendan y se den cuenta de su importancia estratégica para un desarrollo sustentable e incluyente.
“De los estados y regiones más desarrollados en nuestro país se pueden citar Nuevo León, Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Yucatán, San Luis Potosí y el Valle de México, lugares donde los gobiernos locales se han preocupado por atraer organismos de CTI y fortalecer las capacidades, mientras que en los restantes el desarrollo se ha obstaculizado justo porque les ha faltado ese ingrediente, muchos recursos naturales en muchos de ellos, particularmente en el sureste, con excepción de Yucatán, pero sin capacidades para agregar valor y aprovecharlos de manera sustentable. Además, ya no es suficiente que los gobiernos estatales solamente inviertan en parques científicos y tecnológicos, ya es el momento de que brinden y aseguren financiamiento a organismos de investigación apostando por el rigor y el nivel internacional; con el modelo de centro mixto que se creó en Tabasco, bajo el cobijo de la UNAM, se propicia la articulación de organismos federales de CTI prestigiados con los estatales para coadyuvar en el fortalecimiento de las capacidades y la implantación de una mejor infraestructura científica, a la vez que se mantiene el compromiso del CONACyT y el gobierno estatal de participar en el financiamiento de su actividad, abriendo así condiciones para mejorar su entorno normativo y que la experiencia se replique. Por otra parte, es particularmente importante que las empresas privadas le entren a la innovación, porque si no este país no se va a desarrollar”, enfatizó el doctor Loyola.
La propuesta del nuevo modelo
Durante el Conversatorio para el análisis del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, organizado el 6 y 13 de marzo por la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Cámara de Diputados, en coordinación con el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, un grupo de exdirectores de CPI´s del CONACyT presentaron una propuesta para dotar de autonomía al Sistema de Centros CONACyT, la cual también incluye la propuesta de agregar a la legislación el nuevo modelo de Centros Mixtos de Investigación (https://docs.wixstatic.com/ugd/a3a327_0b7138f5d8bf4670bd179a66722eb8b5.pdf).
El sociólogo informó que una vez enriquecido con más propuestas, el documento será presentado al gobierno federal.
“Hacemos la invitación para que más exdirectores y directores en turno se sumen para enriquecer el documento en el que se incluyan no solo a los CPI´s, sino también a otros institutos nacionales para crear un gran modelo de centros que sean las ‘lanchas rápidas’ con gran capacidad como el Instituto Max Planck de Alemania o el Instituto Weizmann de Israel.
“Tenemos que pensar que este país necesita un tren rápido, generador de conocimiento, con capacidad para desarrollar tecnologías, con experiencia para la innovación y comprometido con la transferencia de conocimiento hacia los diversos sectores de la sociedad; solo así podremos salir del atraso y enfrentar los problemas de orden global, como es el cambio climático, el impacto social de la inteligencia artificial, las profundas mutaciones en curso en el mundo del trabajo, la contaminación, la violencia y la migración, entre otros. Se tiene una agenda de problemas que debemos considerar y trabajar”, indicó el excoordinador Académico en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México.
Una de las prioridades de ese Sistema de Centros autónomo y con un rediseño virtuoso, al igual que el modelo de Centros Mixtos de Investigación será contribuir para el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible con la intención de frenar la destrucción del planeta.
“La CTI enfrenta desafíos y necesidades sociales de una escala inimaginable en la historia de la humanidad, de nivel global y con riesgos para la sobrevivencia de la vida; de ahí el carácter estratégico de la generación de conocimiento para poder enfrentar y resolver los problemas”, finalizó el especialista en temas socioambientales.
Foto: Centros Públicos de Investigación.
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Anayansin Inzunza