Así como celebramos el 90 aniversario de la autonomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), debemos lamentar la sensible disminución que sufrió el presupuesto federal en ciencia, tecnología e innovación, señaló el rector de la institución educativa, Enrique Luis Graue Wiechers. “Un país que no invierte en ciencia, y en educación compromete su futuro. No dudo que se requieran ajustes y nuevos dinamismos en este sector, pero la investigación de frontera —tanto básica como aplicativa— no debe disminuir si el país aspira a desarrollarse de manera sostenible”.
A 6 meses de que concluya su gestión de 4 años como rector de la UNAM, cargo que tomó el 17 de noviembre de 2015, el doctor Graue Wiechers hizo un recuento a Forum, entre otros temas, de los logros alcanzados en su administración, de las fortalezas de la Máxima Casa de Estudios, de la importancia de la educación dual y de lo que significa para él ser rector.
¿Cuáles son los principales resultados que ha tenido como rector de la UNAM?
La UNAM es una de las universidades líderes de Iberoamérica con más de 353 mil alumnos, 40 mil académicos y más de 30 mil trabajadores.
En los últimos 3 años, la población escolar aumentó 2 por ciento, al pasar de 346 mil 730 alumnos en el ciclo escolar 2015-2016 a 353 mil 813 durante este ciclo. El mayor incremento se dio en el nivel licenciatura, de 204 mil 940 estudiantes se incrementó a 209 mil 979, 5 mil alumnos más que en 2015.
Desde diciembre de 2015, la Universidad ha creado 11 nuevas licenciaturas que responden a algunos de los retos relacionados con el futuro del mercado laboral, la ciencia y el desarrollo sostenible. Actualmente se imparten 125 carreras.
Se crearon dos Escuelas Nacionales de Estudios Superiores, en Mérida en 2016 y en Juriquilla en 2017; además, en 2017 el Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras se transformó en la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción, y en 2018 se aprobó la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra, en Ciudad Universitaria.
Además, la UNAM ha continuado con su apertura a un mundo donde la educación es internacional. Se han creado 3 nuevos Centros de Estudios Mexicanos en Estados Unidos, Alemania y Sudáfrica. Asimismo, ha crecido la colaboración con universidades a lo largo y ancho del mundo, hay 6 nuevas licenciaturas, maestrías y doctorados con doble titulación y entre 2015 y 2018, se firmaron más de 600 convenios internacionales.
Con la intención de acoplarse con los últimos adelantos tecnológicos, la Universidad ofrece cada vez más cursos independientes por Internet, de educación a distancia, además de los presenciales. Actualmente hay 18 mil 416 alumnos en nuestro sistema abierto y 16 mil 192 en la modalidad de educación a distancia. La matrícula en esta última aumentó 28 por ciento en los últimos 4 años.
En lo que respecta al tema de equidad de género, la UNAM se adhirió a los principios de la Organización de las Naciones Unidas y a su plataforma He for She, para visibilizar fenómenos de urgente atención. También creamos el Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género, que recientemente hizo público su segundo informe anual, y que actualmente está en proceso de revisión conforme a las observaciones recibidas.
En diciembre de 2016, el Programa Universitario de Estudios de Género se transformó en el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, cuya misión es producir conocimiento teórico y empírico en estudios de género, desde un enfoque interdisciplinario, que permita definir acciones institucionales en favor de la justicia y la igualdad.
Asimismo, el pasado 15 de noviembre, la Comisión Especial de Género de nuestro Consejo Universitario presentó el Documento Básico para el Fortalecimiento de la Política Institucional de Género, donde se plantean mecanismos y estrategias para: Erradicar la violencia y discriminación de género; promover la igualdad de género en la Universidad; promover el uso de lenguaje incluyente en la Universidad; fortalecer la docencia y la investigación con perspectiva de género en la UNAM; y desarrollar y elaborar estadísticas y diagnósticos con perspectiva de género.
En transparencia logramos el nivel de excelencia, con 100 por ciento en el cumplimiento de obligaciones previstas en la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
Por último, en 2017 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura declaró geoparques mundiales a la Comarca Minera, en Hidalgo y a la Mixteca Alta, en Oaxaca, ubicándolos entre los primeros 4 de Latinoamérica, junto a 2 sitios de Brasil y Uruguay. Ambos proyectos fueron asesorados, impulsados y coordinados desde la UNAM.
¿En qué se enfocará en esta última parte de su gestión al frente de la UNAM?
En consolidar los avances logrados hasta ahora, poner esfuerzos en los nuevos programas y centros de investigación y ampliar la colaboración académica y de investigación con universidades nacionales y del extranjero. Asimismo, habrá que dar mayor atención a las necesidades del bachillerato.
Otro tema clave para esta última etapa es garantizar el logro de nuestra responsabilidad bajo un nuevo esquema de austeridad. La realidad es que la UNAM se ha conducido siempre bajo los principios de racionalidad, austeridad, disciplina, transparencia, eficacia y eficiencia en el uso y aplicación de los recursos que la sociedad le ha confiado, así que nos enfocaremos en hacer más esfuerzos para que así siga siendo.
Desde la mirada del rector, ¿cuáles son las fortalezas de la UNAM?
La primera y más grande fortaleza de la UNAM es su diversidad, que se manifiesta como apertura, tolerancia y pluralidad. En la base de estas virtudes están los universitarios.
Por eso no he dejado de insistir en que invertir en la UNAM es invertir en generación de oportunidades, en formación de ciudadanos y profesionistas libres, que van a contribuir a mejorar las condiciones de vida de sus comunidades en beneficio del país entero. Porque la educación es la mejor herramienta para fomentar el desarrollo y volverlo sostenible, para reducir las desigualdades y garantizar mejores niveles de bienestar.
Además de la fortaleza que significan las labores docentes, la Universidad es responsable de una parte importante de la investigación de calidad en el país: entre las patentes solicitadas por mexicanos y otorgadas a mexicanos en 2017, cerca de 30 por ciento en ambos rubros correspondió a las universidades y centro de investigación. La UNAM fue la entidad que obtuvo más patentes con 43.
Otra fortaleza es la tarea que la Universidad lleva a cabo de creación y difusión de actividades culturales como parte de la educación, no solo para los universitarios sino para la sociedad en general. En 2018, se efectuaron 12 mil actividades culturales a las que asistieron 2 millones y medio de asistentes.
¿Cuál es el papel de la UNAM en la educación en México?
La UNAM tiene presencia en las 32 entidades federativas y tiene 6 polos de desarrollo regional: Baja California, Guanajuato, Michoacán, Morelos Querétaro y Yucatán.
Nuestra casa de estudios es nacional, y somos la institución con la mayor cobertura educativa, con más de 350 mil estudiantes, lo que nos da un enorme potencial para transformar el país.
La educación no solo es la transmisión de conocimiento, sino la creación y fortalecimiento de capacidades críticas y analíticas que permitan a los egresados ser miembros activos, que además sepan ejercer sus libertades de manera responsable y empática. Ese es el papel de la Universidad de la Nación.
¿Cuál es el compromiso social de la Universidad Nacional?
La UNAM es un motor de movilidad y la principal herramienta para disminuir las grandes desigualdades sociales y económicas en nuestro país. Su propósito es servir a la nación, y a la humanidad, con base en sus 3 funciones sustantivas: la docencia, la investigación y la difusión de la cultura.
La universidad imparte educación de calidad para formar profesionistas, investigadores, profesores y técnicos comprometidos con el desarrollo sostenible de México y el mundo. En segundo lugar, organiza y realiza investigaciones innovadoras, fundamentalmente sobre los grandes problemas y condiciones de México. Por último, busca extender con la mayor amplitud posible los beneficios de la cultura.
Este año la Máxima Casa de Estudios cumple 90 años de autonomía.
Por 9 décadas, esta libertad nos ha permitido ir transformándonos de manera responsable e independiente, para responder de una manera eficaz a las necesidades del país.
La UNAM es un vehículo de movilidad social que desde su autonomía puede formar espíritus libres, reflexivos, capaces de transformar constantemente a la sociedad.
La autonomía es un bien que nos pertenece a todos, porque en última instancia permite a la UNAM funcionar en servicio de todos los mexicanos. La autonomía es un bien público mediante el cual los universitarios podemos, desde la libertad y la diversidad de pensamiento, contribuir al bienestar de la nación.
¿Qué lugar ocupa la UNAM en el ranking de universidades en el mundo y en Iberoamérica?
De acuerdo con el QS Ranking por área de estudio 2019, ubica dos programas de la UNAM en el Top 20: Las carreras son ingeniería de minerales y minas en el puesto global 14, y lenguas modernas en el 15; ambas subieron 8 posiciones con respecto a la clasificación del 2018.
En total, la Universidad tiene 13 programas en el Top 50, 4 más que en 2018, la UNAM tiene más licenciaturas en el Top 50 que cualquier otra universidad de Latinoamérica.
En la edición 2019 del QS Ranking mundial de universidades, la UNAM fue clasificada en la posición 113 (la segunda mejor en Iberoamérica solo detrás de la Universidad de Buenos Aires).
Para usted, ¿cuáles son las ventajas de la educación dual?
La formación dual da mejores oportunidades a los jóvenes para adquirir capacidades fuera del aula y ser más útiles en la sociedad. Es una opción educativa que facilita la inserción de los egresados en el mundo laboral.
La alternancia en el proceso de formación de los estudiantes entre el aula y la empresa da la posibilidad de crear cuadros profesionales integrales. Los estudiantes desarrollan conocimientos y competencias en las empresas; vinculan de manera temprana y simultánea la teoría y la
práctica educativa.
En la UNAM tenemos algunos programas que buscan seguir los modelos de formación dual. Por ejemplo, en la Facultad de Ingeniería los estudiantes de la ingeniería de minas y metalurgia deben cumplir con 3 estancias intersemestrales en empresas mineras del país para poderse titular. Asimismo, los alumnos de la ingeniería en sistemas biomédicos deben cursar un semestre completo en algún hospital público o privado.
¿Y la importancia de la Triple Hélice?
Esto de la Triple Hélice, es un nombre que viene desde finales del siglo pasado y que han usado administradores públicos y economistas para subrayar la necesidad de unir los esfuerzos del Estado, la iniciativa privada y la educación, para fomentar, crear y acrecentar sistemas de innovación basados en la gestión del conocimiento.
Nos urge poner en la agenda presupuestal la educación, la ciencia, y la tecnología para poder innovar y contribuir, así, al desarrollo nacional. Sin inversión en educación, ciencia y tecnología se compromete el futuro de México. No hay país desarrollado que no haya invertido en todos
estos rubros.
Según el Índice Global de Innovación 2018, México se ubica en el lugar 56 de 126 países, por debajo de naciones como Costa Rica (54), Chile (47) y España (28) y hay que decirlo: poco hemos mejorado en la última década.
¿Hay que promover las empresas start up desde la universidad?
Sí, resulta conveniente promover las empresas start up desde la universidad porque con ellas se puede hacer llegar las capacidades de la Universidad a la sociedad; facilitar a los universitarios su inclusión en el mercado laboral y generar empleos de calidad para fomentar el desarrollo económico de nuestro país.
Desde 2009, la UNAM apoya la creación de empresas tradicionales, de tecnología intermedia, de innovación social y de alta tecnología, desarrolladas tanto por alumnos como por egresados y académicos de nuestra casa. Al día de hoy contamos con una incubadora de alta tecnología, una de innovación social, 6 de tecnología intermedia y 4 incubadoras de negocios tradicionales.
Estas proporcionan programas de capacitación empresarial; gestión de apoyos económicos para consultoría especializada y una amplia red de contactos y servicios tecnológicos (equipos, laboratorios, pruebas, etcétera) para que un conocimiento original adquiera valor y se convierta
en negocio.
En una década, en la universidad se han incubado 229 empresas (con un tiempo promedio de incubación de 18 meses), de las cuales, más de 90 por ciento han sobrevivido después de 2 años de operación.
¿Cuál debe ser el perfil del universitario del siglo XXI?
Deberán poseer habilidades sociales y conductuales —como el pensamiento crítico, la percepción y resolución de problemas complejos, la inteligencia creativa y la inteligencia social-emocional—, así como capacidades de liderazgo, de gestión y para el aprendizaje activo a lo largo de la vida.
Habrán de fomentarse también la formación de capacidades de comunicación oral y escrita, las habilidades de trabajo en equipo, la resiliencia y la destreza para aplicar el conocimiento en situaciones de la vida real.
Los universitarios del siglo XXI deberán ser individuos completos, miembros activos e informados de sus sociedades, con una educación holística, que puedan entender las necesidades, deseos y motivaciones de los demás.
¿Cómo han influido las tecnologías de la información en la formación de los universitarios?
A pesar de que se han realizado investigaciones sobre el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) en la educación desde hace medio siglo, la evidencia científica sobre su impacto en el aprendizaje no es concluyente y hoy sigue debatiéndose. No obstante, los investigadores coinciden en que las iniciativas con mejores resultados son aquellas que consideran a las tecnologías como una herramienta más dentro de un esfuerzo institucional integral, con metas y estrategias explícitas.
La Universidad ha llevado a cabo acciones específicas, como formar profesores de licenciatura en el uso educativo de TICs, mediante diplomados relacionados con aplicaciones de éstas, para la enseñanza y para el desarrollo de habilidades digitales en el aula, así como talleres sobre manejo de dispositivos móviles, medios digitales y evaluación del aprendizaje.
También se desarrolló un curso en línea de programación para no programadores cuyo primer prototipo ya se encuentra disponible en https://tucodigo.unam.mx y se han diseñado softwares que contienen presentaciones interactivas, herramientas de cálculo, lecciones de autoestudio y repaso que se pueden emplear en clases presenciales.
¿Cómo le gustaría terminar este periodo?
Me gustaría seguir viendo resultados de las acciones que hemos emprendido durante estos años en cuestiones de seguridad, y paralelamente, ver mejores condiciones para las universitarias, es decir, que cada vez haya menos delitos que denunciar, y los casos que se presenten cuenten con un sólido y eficiente Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género.
Durante mi rectorado se emprendieron esfuerzos coordinados para revertir la desigualdad de género y me iría muy satisfecho de saber que sus efectos quedarán para beneficio de toda nuestra comunidad, en particular de las mujeres.
Me gustaría ver consolidados los proyectos que arrancamos en este periodo, los nuevos programas académicos, los centros de investigación, así como fortalecer los vínculos que tenemos con otras instituciones educativas dentro y fuera del país y con ello seguir demostrando que invertir en la Universidad de la Nación, y en las instituciones de educación, es una apuesta segura cuyos beneficios son para todos.
Me encantaría terminar esta gestión garantizando un futuro con mayor presupuesto. La Universidad Nacional ha demostrado que lo merece y que el país lo necesita.
¿Qué significa para usted ser rector de la UNAM?
Para mí, no hay un mejor trabajo, uno más satisfactorio, pero al mismo tiempo más desafiante, que ser rector de la UNAM. Tener esta gran responsabilidad, en un ámbito tan estratégico e importante para el futuro de la juventud y del país, conlleva grandes satisfacciones.
Poder dirigir y representar a la UNAM es un enorme reconocimiento y, por lo que esta generosa institución representa para los jóvenes, para el personal académico y el administrativo, y por el impacto que tiene en la historia de México, es un verdadero privilegio poder contribuir a su desarrollo y fortalecimiento.
Foto: UNAM.
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Anayansin Inzunza