Las enfermeras de primera línea experimentaron una variedad de desafíos de salud mental, especialmente agotamiento y miedo, que ameritan atención y apoyo de los encargados de formular políticas. Se necesitan futuras intervenciones a nivel nacional y organizacional para mejorar la salud mental durante esta pandemia al prevenir y controlar las lesiones cutáneas, desarrollar la autoeficacia y la capacidad de recuperación, proporcionar suficiente apoyo social y garantizar la disposición al trabajo de primera línea.


