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Forum 29. La innovación empresarial tiene una importante repercusión en el desarrollo económico, no obstante, ese impacto también ha generado mayor desigualdad, por ello la innovación social se convierte en una pieza indispensable para el crecimiento más equitativo de las naciones, dijo el coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, José Franco, durante la inauguración del “Seminario de Innovación Social en México: Conformando Redes” que se llevó a cabo los días 4 y 5 de septiembre en la Unidad de Seminarios de la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Los grupos líderes en innovación han desarrollado de manera exitosa productos y servicios que han generado una buena cantidad de inversiones y ganancias, las cuales, desafortunadamente han concentrado la riqueza en grupos pequeños de la población, y el resto de la sociedad no ha recibido los beneficios económicos de estos desarrollos, dijo el coordinador general del Foro Consultivo: “Para que disminuyan las tensiones sociales derivadas de la inequidad, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ha preocupado por generar iniciativas para combatir problemas importantes como la pobreza y la desigualdad y también por mejorar la educación, la salud y la alimentación. Para eso ha definido los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), donde la innovación social juega un papel muy importante”.

Actualmente, la Presidencia de México ha iniciado actividades para que los ODS puedan ser una guía para el próximo Plan de Desarrollo y para el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación. “El modelo económico que ha seguido nuestro país necesita reformas, requiere que la sociedad se desarrolle. No es suficiente fijarse únicamente en el crecimiento de la macroeconomía, la innovación social debe avanzar de una manera paralela y equilibrada con el desarrollo empresarial para mejorar las condiciones sociales y económicas de nuestro país”, enfatizó el astrofísico.

 

Innovación social

La innovación social consiste en la generación de nuevos productos, procesos, servicios o modelos, con impactos cuantificables y enfocados a solucionar problemáticas de interés público y donde el valor generado se distribuye en la sociedad y la empodera.

“Creemos que hoy tenemos una deuda muy importante. La inequidad se ha profundizado en los últimos 30 años, por lo que necesitamos promover un desarrollo incluyente, un desarrollo preocupado por las personas y por el medio ambiente y creemos que la innovación social puede ser un instrumento para identificar las formas complejas y problemáticas que hoy enfrentamos como país”, indicó Alfredo Camhaji, asesor de la coordinación general del Foro Consultivo durante su participación en el Seminario organizado por el Foro Consultivo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la Red de Innovación Social en México (RedISMX).

El año pasado nació la RedISMX con el objetivo de visibilizar y articular a los actores de la innovación social de los sectores público, privado, social y académico de México; identificar y divulgar la información nacional e internacional que se genere respecto a la innovación social; dar a conocer las distintas experiencias que existen actualmente en México y el mundo para construir propuestas innovadoras, a través de un trabajo de experimentación; y desarrollar estrategias y políticas de promoción social en el país.

“Con este proyecto queremos entender cuál es el mejor camino para apoyar a las empresas sociales y no solo como un acto de solidaridad con los grupos más necesitados del país.

“El Foro Consultivo ha desarrollado el proyecto ALÍATE —inspirado en MITACS de Canadá— para buscar la vinculación entre grupos de investigación y las medianas empresas, para atender los problemas que se presentan. De los 100 proyectos pilotos que se tienen, 20 están relacionados con problemas sociales”, detalló Camhaji.

Entre las tareas de la Red está la articulación del sistema con el surgimiento de nuevos actores claves; promoción de la sociedad como agente activo en la solución de sus propios problemas; promover la generación del valor social; incrementar la cooperación público-privada y generar mecanismos de financiamiento acordes a las etapas de innovación social.

Durante los dos días, se realizaron sesiones acerca de las diferentes visiones de la innovación social. Aquí, un resumen del encuentro.

 

Desarrollo de capacidades para la innovación social

Los Cursos Masivos Abiertos en Línea (MOOCs, por sus siglas en inglés) se perfilan como una nueva herramienta educativa para mitigar la falta de capacidad física de las universidades, consideró Francisco Cervantes, director de la Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Durante la sesión "Desarrollo de capacidades para la innovación social", el doctor Cervantes explicó que con el uso de las nuevas tecnologías es posible incrementar el número de jóvenes que tienen acceso a la educación.

“Actualmente, tenemos universidades que brindan educación presencial en algunos municipios de los 2 mil 445 que hay en toda la República Mexicana, a través de la educación a distancia, tan solo la UNAM llega a mil 561 de esos municipios”, precisó el doctor Cervantes.

Sagrario Hernández, de la organización Crea Potencial, describió los distintos retos de la innovación social en el modelo de capacitación, entre ellos, brindar herramientas especializadas que permitan el desarrollo de la innovación; trazar estrategias de coordinación y vinculación entre integrantes del ecosistema para el fortalecimiento y consolidación de las experiencias del emprendedor y su proyecto; y ampliar las opciones de acompañamiento al emprendedor y la mentoría temática técnica especializada.

En la sesión, se expusieron diferentes modelos de capacitación, mentoría, financiamiento e incubación. Se destacó la experiencia de la Dirección de Incubadoras y Parques Tecnológicos de la Coordinación de Innovación y Desarrollo (CID) de la Máxima Casa de Estudios.

"Brindamos asesoría para los proyectos de innovación social para quienes quieran convertirse en empresas o asociaciones. El único requisito es que tengan como objetivo una causa social", detalló Jéssica Asai Uribe, líder del Proyecto de Emprendimiento de la Dirección de Incubadoras del CID.

Acerca del financiamiento que deben considerar los emprendedores, es necesario “construir un nuevo paradigma de política pública, ahorrar recursos para intervenciones efectivas, atraer la inversión para mejorar servicios, generar evidencia sobre los resultados y promover acciones aceleradoras para el desarrollo sostenible, para ello, es necesario crear un mecanismo apropiado y fortalecer el ecosistema de pago por resultados, es decir, involucrar a inversionistas proveedores de servicios y pagadores de resultados”, propuso Andrea Paredes, de la Oficina de Proyectos Especiales de la Presidencia de la República.

 

Modelo de emprendimiento para la innovación social

En la última década, “las empresas multinacionales crecieron, mientras que las más pequeñas disminuyeron su crecimiento. La desigualdad en México se ha acentuado y la productividad de las empresas pequeñas tendría que triplicarse para poder incrementar el porcentaje de ingreso anual”, explicó Jesús Esparza, presidente de ENACTUS, organización que impulsa a los jóvenes a crear negocios sociales estructurados.

A través de la metodología Social Bussines Journey se busca incentivar a los jóvenes emprendedores con habilidades únicas. “En este sentido, las instituciones de educación superior son cunas de talento y la conexión con ellas sería crucial para la formación de emprendedores. Justo ahora estamos colaborando con la Universidad de Stanford para avanzar en el tema de la construcción de emprendedores”, informó el maestro Esparza durante la sesión “Modelo de emprendimiento para la innovación social”.

Desde otro punto de vista, Solomón Amkie, director de relaciones institucionales de Universia México del Grupo Santander, mencionó que de acuerdo con diversos estudios, el 90 por ciento de los proyectos emprendedores fracasa.

“En el tema del emprendimiento nuestra mayor iniciativa es el 'Premio Santander' y llevamos 12 años haciéndolo. Sin embargo, las cifras hablan de que el 90 por ciento de los emprendimientos van a fracasar el primer año por lo que nos pareció absurdo enfocarnos nada más en fortalecer el proyecto, es por ello, que el premio impulsa tanto el proyecto como a la persona que lo presenta y para alcanzar este cambio se decidió modificar el proceso de selección para hacerlo más dinámico y con mejores herramientas para incrementar la formación empresarial de los jóvenes”, detalló Amkie.

Durante su intervención, Óscar Velázquez, director de Fablab Impact señaló que la creación de las comunidades de emprendedores es tal vez uno de los mejores ingredientes para favorecer la cooperación y el crecimiento entre los jóvenes, ya que con ello es más fácil emprender un proyecto, una idea o incluso un grupo de trabajo.

Añadió que el desarrollo tradicional empresarial ya no es una opción, es por ello que crearon “Comunidades Talento” en donde se incluyen personas de diferentes disciplinas y sectores, ya que la interdisciplinariedad beneficia la innovación y más aún, conlleva un impacto social.

 

Experiencias de inovación social

En la sierra nororiental del estado de Puebla se encuentra una experiencia con gran impacto social en nuestro país: La “Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske”, que abarca 29 municipios, tiene 430 cooperativas locales y 35 mil 434 socios, la gran mayoría pertenecientes a los grupos originarios nahuas y tutunakus.

El movimiento cooperativo indígena creado en 1977, surgió para mejorar la calidad de vida de las familias de los socios, manteniendo su identidad cultural y preservando sus recursos, a través del trabajo organizado.

Entre los objetivos de la organización está el defender el territorio de la amenaza que representan los proyectos mineros, hidroeléctricos y petroleros en la región; fortalecer, conservar y revalorar los conocimientos y principios de sus culturas; lograr que los socios tengan un hogar sustentable y que satisfagan sus necesidades nutrimentales; así como crear espacios de reflexión que permitan la convivencia de hombres y mujeres con equidad, detalló Aldegundo González Álvarez, integrante de la Unión de Cooperativas Tosepan.

El maestro Marco Abarca, presentó el proyecto “Células de Innovación”, de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN). “Es un programa en el que se forman equipos interdisciplinarios de trabajo que combinan la experiencia, con la visión fresca de talento joven para la creación de conceptos innovadores de productos y servicios. El programa incluye una experiencia de innovación de 20 semanas en las que se brindan sesiones de asesoría, reclutamiento de talento y el desarrollo de proyecto”.

El maestro Humberto Cerdio, del Laboratorio de Innovación Económica y Social (LAINES), que forma parte del Instituto de Diseño e Innovación Tecnológica de la Universidad Iberoamericana Puebla, comentó algunas de las líneas de acción del laboratorio: “Innovar por medio de la creación y la consolidación de empresas, así como por la gestión de procesos y circuitos de innovación económica; formar y acompañar a sujetos sociales que se desarrollen como orientadores y dinamizadores de sus comunidades; en el ámbito público, lograr incidir efectivamente en espacios de decisión pública; construir alianzas y fortalecer vínculos con actores e instituciones del sector público y privado, redes que se sostengan en el tiempo y que permitan ampliar y reforzar el trabajo del LAINES”.

Otros ejemplos de innovación social fueron los del Centro de Investigación y Formación Social del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, presentados por la doctora Martha Leticia Silva Flores; y los Bonos de Impacto Social, proyecto que abordó la doctora Cristina Yoshida, directora del área de sociedad y economía del conocimiento de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de Jalisco.

 

Investigación sobre el enfoque de la innovación social en México

Los jóvenes consideran que en ocasiones el modelo de enseñanza tradicional rompe con la creatividad. Lo anterior, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Guadalajara para identificar el significado de la innovación social entre los estudiantes jaliscienses. Rocío Calderón García, coordinadora de investigación y posgrado de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de Jalisco, explicó que en esa investigación se aplicó una encuesta en línea a mil 71 jóvenes de entre 12 y 29 años de edad de escuelas públicas y privadas.

Ante la pregunta: ¿Qué podría proporcionar la escuela para desarrollar el potencial innovador?, la respuesta mayoritaria fue la estimulación de nuevas ideas y establecer un clima de confianza, aceptación y respeto, describió Calderón durante la charla “Investigación sobre el enfoque de innovación social en México”.

Saray Bucio Mendoza, del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Morelia, se refirió en el Seminario a los resultados que ha tenido la innovación social en territorios periurbanos y rurales marginados.

Un caso en el que la innovación ha demostrado gran potencial de transformación social, dijo, ha sido en el estado de Michoacán. Un estudio realizado en La Huacana y Morelia, municipios de esa entidad federativa, buscó identificar los componentes de sistema social local y su relación con la innovación, así como describir su vinculación con el mejoramiento de la calidad de vida en el marco de la sustentabilidad.

“Es importante impulsar la innovación, pero que sea principalmente enfocada en la gente, que los ciudadanos sean los actores reales”, dijo Bucio.

En este sentido, Sergio Martínez Cruz, de la Dirección de Vinculación Interinstitucional de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), comentó que las instituciones de educación superior tienen el reto de contribuir a través de sus acciones académicas a la competitividad, no solo local o nacional, sino también internacional. “Para asumir estos retos es necesario impulsar un cambio institucional, es decir, la formación en la gestión estratégica y de liderazgo en las instituciones”.

La innovación social busca la integración de los diversos sectores en beneficio de la comunidad y se centra cada vez más en la colaboración pública-privada, así como en una visión interdisciplinaria, señaló por su parte Mónica Casalet, investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

 

Procesos para la conformación de la Red de Innovación Social

Actualmente, la RedISMX es un organismo que diseña redes en las que participan organizaciones sociales, universidades, emprendedores, científicos, instancias financieras, funcionarios públicos, organismos internacionales y actores privados.

Tan solo en el tema del emprendimiento, “en México, hay 120 concursos que tienen que ver con la innovación, y una de las tareas de la RedISMX es lograr que los distintos esfuerzos se puedan articular entre sí, por ejemplo, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Iberoamericana de Puebla, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente y la Universidad Autónoma Metropolitana de Azcapotzalco, con organismos que promueven la innovación social como la CONCAMIN —con el proyecto Células de Innovación— y las organizaciones sociales como ENACTUS”, detalló el economista Alfredo Camhaji.

Como un primer resultado del Seminario, durante la sesión “Procesos para la conformación de la Red de Innovación Social”, se formaron cinco grupos de trabajo: educación para la innovación, emprendimiento, experiencias exitosas de innovación social, laboratorio y centros de innovación, y conceptualización y visión internacional.

“El Foro Consultivo va a dar respaldo a cada uno de los grupos y apoyo en la conformación y construcción de la RedISMX durante este año, hasta que la Red se maneje de manera autónoma”, comentó Camhaji.

 

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Conclusiones del Seminario de Innovación Social en México: Conformando Redes
 

Dado que se requiere de nuevas formas de informar y capacitar, es necesario utilizar las tecnologías digitales adecuadamente, las cuales, pueden brindar herramientas especializadas a innovadores, ampliando con ello las opciones para su acompañamiento.

Para impulsar la cultura de la innovación social, se requiere democratizar la formación de innovadores sociales, trazando estrategias de coordinación y vinculación, a través del acercamiento de centros de investigación al ecosistema de innovación social.

El enfoque comercial es importante, pocas propuestas sobreviven sin un modelo comercial viable, para lo que se necesita de una vinculación productiva por medio del networking con aliados estratégicos (sector privado, academia y respaldo financiero); aunque sigue siendo uno de los grandes retos.

Hace falta definir, medir, y principalmente, entender qué es un problema social, porque de no existir una definición clara, se pueden perder muchas oportunidades.

Existe un modelo de cocreación en las comunidades que hacen innovación social, pues generan modelos de negocios que les permiten desarrollarlo de forma autónoma.

 

El tema del emprendimiento es integral, por lo que no solo se trata del proyecto, sino de la persona. Es por ello que instituciones financieras a nivel internacional, se interesan en apoyar temas de educación superior y buscan extender sus redes de apoyo con universidades.

La innovación social tiene una carga más empírica que la innovación tecnológica, ya que las personas buscan resolver sus problemas de forma inmediata y autónoma, con el uso de los recursos que tienen a su disposición.

 

Para comprobar el impacto sostenible de los proyectos sociales, es necesario analizar durante un periodo las implicaciones que de las alianzas público-privadas han resultado, analizando la empatía, el tiempo, el compromiso, y la escala de impacto.

Las células de innovación, como modelo, favorecen la vinculación entre universidad y sector privado, generando un impacto social positivo, pues reducen el riesgo de inversión, haciendo más eficiente la toma de decisiones al dar resultados tangibles.

TOSEPAN es un claro ejemplo de la innovación social, buscando mejorar las condiciones de vida mediante el trabajo organizado, apostándole a la economía social y solidaria, pues se tiene una idea clara, con la colaboración entre distintos actores.

Las claves de la innovación social son: la colaboración intersectorial, la orientación a dar resolución a una problemática social, el impacto comprobable con métricas y la autosustentabilidad financiera.

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Redacción Forum
Fotografía: FCCyT