Inicio > revista forum > Forum 52. Científicos encabezados por el CINVESTAV obtienen el genoma del aguacate

El aguacate (Persea americana) proviene de un árbol con fruto comestible que pertenece a la familia de las lauráceas, una de las más antiguas entre las plantas con flores. De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), el género Persea tiene alrededor de 90 especies en América, desde México hasta Centroamérica y su centro de origen es Mesoamérica y particularmente los bosques nublados. El nombre aguacate proviene del náhuatl ahuacatl, que significa “testículos del árbol”.

 

Recientemente, un grupo internacional de investigadores descifró la secuencia genómica del aguacate en sus variedades más comunes: la mexicana, la guatemalteca, el antillano y el Hass. La investigación fue encabezada por científicos mexicanos de la Unidad de Genómica Avanzada (UGA/Langebio), del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) y participaron 17 instituciones de 4 continentes.

“Dilucidar el genoma de la planta del aguacate es muy importante por diversos aspectos: por ser una especie originaria de Mesoamérica —sus 3 variedades principales son el criollo mexicano, el guatemalteco y el antillano, probablemente originarios de la península de Yucatán—. Además, es un cultivo estratégico para el país, puesto que somos los principales productores, exportadores y consumidores en el mundo”, señaló Luis Herrera Estrella, investigador del CINVESTAV-Langebio, en videoconferencia desde Texas, transmitida el 7 de agosto en el CINVESTAV.

El aguacate forma parte de la familia de las lauráceas, las cuales tienen una posición estratégica en la evolución de las plantas, por lo que la secuenciación del genoma también permitirá conocer su historia biológica, mencionó Herrera. De hecho, a partir de la investigación se pudo comprobar que la variedad Hass tiene un componente genético de alrededor de 39 por ciento del guatemalteco y el resto de la va-
riedad mexicana.

Durante la presentación de los resultados de la investigación —publicados en la revista Proceeding of the National Academy of Science (PNAS)— el investigador explicó que la planta del aguacate tiene un ciclo de vida largo, puesto que para pasar de una semilla a otra tarda cerca de 8 años, por lo tanto, los procedimientos de mejoramiento genético son muy largos.

Para obtener una variedad mejorada de jitomate o maíz, plantas anuales que crecen hasta en 2 ciclos, ejemplificó, se pueden obtener nuevas variedades entre 5 y 7 años. En el caso del aguacate, obtener una nueva variedad puede tardar 20 o 30 años.

“Es una de las razones por las que el aguacate Hass lleva más de 35 años siendo la variedad más importante. Con el genoma del aguacate ahora podemos realizar estudios de manera más precisa y rápida para los programas de mejoramiento genético del cultivo y aprovechar su diversidad genética”, refirió Luis Herrera.

El científico mencionó que México es el centro de diversidad genética del cultivo, por lo cual hay diversos tipos con distintas formas, tamaño de árboles, consistencias, calidad, cáscaras, resistencia a enfermedades, contenido de ácidos grasos, principalmente. Entre esta biodiversidad, hacer un uso de sus genomas de referencia y resecuenciar el genoma de diversos tipos, se pueden llevar a cabo estudios de asociación que permitan identificar genes importantes de características de interés de forma rápida, comparada con procedimientos tradicionales.

Actualmente, su hermano y también investigador del CINVESTAV Irapuato, Alfredo Herrera Estrella, encabeza el estudio de genotificación de 800 árboles de aguacate, para identificar características genéticas como la calidad de su aceite o cantidad de ácidos. “El siguiente paso será conjuntar a los mejoradores de instituciones como la Universidad Autónoma de Chapingo, El Colegio de Posgraduados o el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, quienes son expertos en mejoramiento genético y pueden aprovechar estas tecnologías para obtener nuevas variedades”.

El científico mencionó además que la investigación multinacional no solo permitió obtener la secuencia del genoma, sino también información genética basada en cruzas que se puede usar directamente para el mejoramiento tradicional. “Es un paso importante porque nos permitiría usar este conocimiento, casi de manera inmediata, en programas de mejoramiento”.

Luis Herrera puntualizó que conocer el genoma del aguacate no implica generar variedades transgénicas, sino acelerar los procedimientos tradicionales de mejoramiento genético, la ruta más importante que seguirán, incluyendo la nueva tecnología de edición genómica y, si es necesario, la transgénesis. Para ello, añadió, se deben realizar grandes programas de desarrollo de largo plazo, el problema es que no hay continuidad y ahora es difícil de visualizarlo. “Esperamos que estos hallazgos llamen la atención para establecer programas importantes que usan tecnología moderna, fundamentales para conocer nuestros cultivos y tradiciones para el futuro de los mexicanos”.

Durante el evento en el CINVESTAV, Alfredo Herrera Estrella refirió por su parte que actualmente existe una inminente crisis en el cultivo de aguacate, puesto que los árboles del país son muy viejos y necesitan renovarse, no obstante, su largo ciclo de vida lo hace muy difícil. Agregó que los científicos pueden emplear una técnica de injertos que permitiría renovar cientos de miles de árboles, de lo contrario, advirtieron, México perdería su competitividad y productividad.

El investigador dijo que también trabajan en la obtención del genoma de otros cultivos, como vainilla, agave, zarzamora, frambuesa, papaya, y continúan en el estudio de otros como frijol, chile y café.

 

Foto: Conexión Cinvestav.
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Isaac Torres Cruz