Inicio > revista forum > Forum 37. José Francisco Valdés, primer Premio Mario H. Acuña

La Asociación Latinoamericana de Geofísica Espacial (ALAGE) entregó por primera ocasión su Premio Mario H. Acuña, el cual fue otorgado al mexicano José Francisco Valdés Galicia, coordinador del Programa Espacial Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para quien el reconocimiento es un gran honor, ya que Mario H. Acuña fue uno de los especialistas en el espacio más importantes de América Latina.

 

Mario Acuña era un tipo excepcional, quien fue un gran líder en la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), investigador principal en los satélites Pioneer y Voyager, su grupo descubrió los anillos de Júpiter y ganó múltiples premios, pero nunca dejó de ser un hombre sencillo. Podía salir de una reunión en la Casa Blanca en Estados Unidos y después ir a tomarse unos tragos con los jardineros del lugar”, comentó el también investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Valdés Galicia recordó cómo respetaban al especialista argentino en la NASA, quien siempre apoyó a la comunidad latina, y de hecho, fue fundador de la ALAGE, e inclusive impulsó la creación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales en Argentina, así como los proyectos que esa nación ha impulsado hacia el espacio.

“El premio implica seguir trabajando como él, hacer cosas para que se desarrollen más proyectos en este país y en Latinoamérica”, destacó el especialista en física de rayos cósmicos.

El investigador universitario conoció a Acuña cuando estudiaba el doctorado y el argentino le consiguió una serie de datos del Pioneer y el Voyager que el mexicano necesitaba para concluir sus estudios.

El galardón —que consiste en una medalla y un diploma— reconoce a un especialista o institución de educación y/o investigación en América Latina, cuyo trabajo ha sido sobresaliente para crear infraestructura destinada a la investigación en ciencias espaciales (terrestres o a bordo de naves espaciales) en uno o más países de la región.

En este sentido, el doctor Valdés Galicia ha impulsado la instalación de un detector de rayos cósmicos en la UNAM que funciona de forma continua desde hace 30 años, así como dos detectores en el volcán Sierra Negra, en Puebla, a un lado del Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano, de los cuales, el Telescopio de Neutrones Solares es parte de una red mundial para el estudio de estas partículas, que se encuentran en Suiza, Armenia, Tíbet, Japón, Hawai, Bolivia y México.

El otro es el Centellador de Rayos Cósmicos, conformado por 15 mil “barritas de plástico” que emiten luz cuando una partícula las atraviesa. Un instrumento de 27 toneladas que se ubicaba en el Fermilab —laboratorio de física de altas energías— en Chicago, antes de llegar a nuestro país.

Adicionalmente, Valdés es parte del grupo mexicano que trabaja en el Observatorio Pierre Auger, primero en el mundo diseñado para estudiar rayos cósmicos de altas energías, ubicado en Argentina; además, en sus inicios fue integrante del equipo que propuso el Observatorio de Rayos Gamma HAWC, que también está en la Sierra Negra.

Todo esto, apoyado por estudiantes y técnicos a quienes impulsa constantemente a hacer cosas nuevas. “Sobre todo con aquellos que tienen el interés de trabajar, la fuerza, las ganas y el conocimiento. Cuando tuve su edad, afortunadamente conocí a gente como Mario Acuña que me apoyaron, entonces ahora a mí me toca corresponder”, destacó el exdirector del Instituto de Geofísica.

Actualmente, el investigador de la UNAM coordina el Programa Espacial Universitario, enfocado a aglutinar, cohesionar y gestionar los esfuerzos de las entidades que desarrollan investigación espacial en institutos como Geografía, Geofísica, Ciencias Nucleares y Astronomía, así como la Facultad de Ingeniería.

También organiza el concurso CanSat, que en su sexta etapa, realizada recientemente, contó con la participación de 35 equipos y alrededor de 200 estudiantes.

“Lo del CanSat me tiene realmente sorprendido por la capacidad que he encontrado y la voluntad de los chicos por hacer cosas. Llegar a la etapa de lanzamiento les llevó seis meses de trabajo, la revisión de un diseño preliminar, una visión del diseño completo, una serie de pruebas y los muchachos ahí siguen, esto no les da créditos o calificación, solamente son sus ganas de hacerlo”, comentó Valdés Galicia.

De 65 equipos inscritos originalmente, destacó, 29 satélites llegaron a hacer el vuelo, entre ellos, cuatro equipos de preparatoria de la Ciudad de México y zona conurbada, Michoacán, Querétaro y Yucatán, destacó el investigador.

Adicionalmente, los jóvenes que apoyaron en las mediciones y organización del encuentro participarán en un concurso internacional de CanSat en Texas, en junio próximo, contra equipos de Japón, Estados Unidos, Alemania y Canadá; su proyecto ya ha sido evaluado por autoridades estadounidenses.

Otro gran reto que ahora enfrenta Valdés Galicia es la participación mexicana en el 50 aniversario de la Oficina para el Uso Pacífico del Espacio de las Naciones Unidas, encuentro que será presidido por la Agencia Espacial Mexicana.

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Diana Saavedra
Imagen: Cortesía Francisco Valdés Galicia.