Inicio > revista forum > Celebra 25 años los Centros de Investigación del CONACyT

Forum 30. En la ceremonia del 25 aniversario del Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, realizada el 11 de octubre en el Club de Banqueros de México, el presidente del Consejo Consultivo de este Sistema, Gabriel Siade Barquet, hizo un exhorto para que la investigación científica sea vista como un modelo de cooperación interdisciplinaria.

 

 

El conocimiento es el resultado de enfoques distintos y de indagaciones compartidas, señaló Gabriel Siade, “por lo que la investigación científica tiene que dejar de ser una isla para convertirse en un modelo de investigación interdisciplinario. En este sentido, los Centros de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) responden a esta necesidad”.

En su mensaje dijo que la comunidad científica internacional se ha vinculado con México como nunca antes, y científicos y expertos comparten sus descubrimientos. La reorganización de los Centros Públicos responde a este modelo de trabajo interdisciplinario y de cooperación que no se habría logrado separando los campos del conocimiento, ya que las humanidades y las ciencias sociales enriquecen la búsqueda de nuevos saberes y soluciones. “Hoy por hoy, la clasificación de la ciencia es obsoleta y con este espíritu de cooperación se organiza este Sistema de Centros, y este es el reto”, indicó el doctor en química.

Durante su intervención, Enrique Cabrero Mendoza, director general del CONACyT, mencionó que el Sistema de Centros Públicos de Investigación es joven, 25 años y reúne a 27 Centros de Investigación y 10 Consorcios, enfocados a generar sinergia y convergencia del conocimiento para resolver problemas nacionales.

"Cuando logremos que el conocimiento científico y tecnológico resuelva los problemas nacionales, consolidaremos una sociedad del conocimiento, es por ello que necesitamos que una parte de la comunidad científica se oriente a resolver los problemas del país", señaló el doctor Cabrero.

En este espíritu de colaboración, Enrique Graue Wiechers, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), resaltó durante la ceremonia conmemorativa, que la Máxima Casa
de Estudios colabora en 2 Consorcios: el de medicina traslacional, qué busca a través de la cooperación académica hacer llegar la investigación científica a las clínicas de las comunidades más lejanas y el otro consorcio es de investigación del Golfo de México, dedicado a revisar mediciones para establecer una línea basal del ecosistema del Golfo.

"Los problemas contemporáneos son complejos y debemos resolverlos en conjunto. Debemos reconocernos los unos con los otros y trabajar entre todos para potenciar las capacidades de crecimiento", opinó Graue.

Finalmente, Aurelio Nuño Mayer, secretario de Educación Pública (SEP), seña-
ló que México enfrenta tres retos principales que necesitan la intervención de la ciencia, la tecnología y la innovación:

"La Cuarta Revolución Industrial supone un reto para la humanidad junto con los procesos de mecanización, pues en los próximos 20 años se modificará el mercado laboral y eso generará un cambio en el sistema económico. Podemos negar el cambio o prepararnos para él. Para afrontarlo necesitamos a la ciencia, la tecnología, la innovación y la educación. Si logramos consolidar estos elementos podremos utilizarlos como una plataforma de desarrollo.

“El segundo reto está en buscar la libertad, es decir, si la función última del desarrollo es la libertad, la educación y el conocimiento son esenciales para lograrlo, ya que la educación genera opciones y nos permite no rezagarnos. El tercer reto está en buscar que México sea una potencia mundial y lograr así que seamos un país en donde sus habitantes vivan en libertad y bienestar, lo cual solo se puede lograr a través de la educación", indicó el titular de la SEP.

 

Aumentar la inversión privada y articularla con la academia: Cabrero

En los próximos 15 años, nuestro país necesita estar preparado para la próxima Revolución Industrial que exige procesos de automatización e incluso la robotización. “Si México no logra en 20 años ser una potencia media en ciencia, tecnología e innovación, difícilmente podremos ofertar mano de obra y significaría una devastación para nuestro sistema manufacturero. En este sentido, México, enfrenta dos retos, por un lado, conseguir mayor inversión privada y una mayor articulación entre la academia y el sector empresarial”, dijo el doctor Cabrero durante el panel de discusión “El papel del Sistema de Centros Públicos de Investigación en el México de hoy”.

Durante su participación, Xóchitl Lagarda Burton, presidenta de la Comisión de Educación de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), informó que actualmente, el 90 por ciento de los proyectos empresariales apoyados en el Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) están vinculados con universidades.

“Desde el sector productivo vemos que se requiere una vinculación efectiva entre los centros de investigación y las empresas. El sector empresarial podría apoyar más mostrando una mayor aceptación a los proyectos tecnológicos, especialmente en aquellos rubros que requieren de innovación. También podemos asumir un compromiso con la ciencia y la tecnología, y destinar un porcentaje para fortalecer el campo. Nuestra cartera científica constituye una ventaja competitiva pero sin duda necesitamos la construcción de un ecosistema de innovación”, dijo la representante de la COPARMEX.

Elías Micha, coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Oficina de la Presidencia de la República dijo que para generar un ecosistema de innovación, los 27 Centros de Investigación y los 10 Consorcios juegan un papel fundamental. “Es verdad que las instituciones de educación superior conforman uno de los sistemas más robustos en generación de la ciencia pero hay una diferencia con el Sistema de Centros CONACyT, que es su carácter regional. Este carácter regional, y la política de Consorcios, responden a una forma moderna de hacer ciencia y a tratar de reducir las deficiencias administrativas”.

El matemático indicó que el reto en relación al Sistema de Centros y Consorcios es reforzar las capacidades científicas y tecnológicas de las entidades federativas. “En esta administración, el CONACyT hizo un esfuerzo por identificar las capacidades productivas y los nichos de innovación, así se crearon las Agendas de Innovación, sin embargo, el trabajo interdisciplinario en las entidades federativas sigue siendo un reto”.

A 25 años de su creación, el Sistema de Centros Públicos de Investigación del CONACyT es una de las principales fuerzas de generación de conocimiento científico y tecnológico con una amplia cobertura geográfica en nuestro país.

Durante los últimos años, los centros que conforman este sistema implementaron procesos de reorganización para adoptar nuevas formas de trabajo, un mayor nivel de integración y la optimización de las acciones de fortalecimiento que dieron como resultado 5 coordinaciones: Materiales, manufactura avanzada y procesos industriales; Física y matemáticas aplicadas y ciencias de datos; Medio ambiente, salud y alimentación; Política pública y desarrollo regional, así como Historia y antropología social.

 

Necesario un nuevo modelo

México debe apostar por contar con un programa nacional de Centros de Investigación de Excelencia, donde los comités de evaluación son externos y de carácter internacional, lo que propicia que se eleve la calidad, expuso Sergio Hernández Vázquez, director adjunto de Centros de Investigación del CONACyT.

“El día que los Centros CONACyT den ese paso y se deje de tener ‘cuates’ en los comités, las cosas van a cambiar, aunque dar ese paso va a costar mucho tiempo y esfuerzo, porque entonces vendría una evaluación de carácter internacional, y ahora sí podríamos entrar a estándares internacionales”, aseguró el doctor Hernández durante su participación en el panel “Experiencias internacionales en la integración de sistemas de investigación”.

Indicó que otra ventaja de los Centros de Investigación de Excelencia, es que no se enfocan en la cantidad de artículos publicados, sino en el impacto que tienen las publicaciones en la solución de problemas nacionales, en la comunicación con las empresas y en la economía, principalmente. También señaló que “el valor no está en la cantidad de egresados, sino en la calidad con la que son formados”.

 

Experiencias internacionales

Los Centros de Excelencia Severo Ochoa de España, son instrumentos que se diseñaron específicamente para fomentar la excelencia e impulsar nuevas oportunidades ligadas a la investigación. Surgen como una alternativa al modelo tradicional de financiación competitiva de proyectos de investigación y desarrollo. Actualmente son el único instrumento de financiación institucional competitiva basada en resultados, expuso Clara Eugenia García García, directora general de Política de Investigación, Desarrollo e Innovación, Economía, Industria y Competitividad, del Ministerio de España.

“El fomento a través del reconocimiento a los investigadores y la financiación de las instituciones que realizan investigación de alto impacto, además de la flexibilidad en la gestión y en la aplicación de fondos, especialmente los dirigidos a contratación de personal, son algunas de las prioridades de los Centros de Excelencia Severo Ochoa.

“La excelencia no es un premio o una ayuda, se construye a partir de evaluación y reconocimiento internacional la cual se hace de forma transparente por medio de distintas fases: logros pasados y programa estratégico a cuatro años; generación de capacidades, la excelencia no es un objetivo en sí mismo, es un proceso a mediano y largo plazos; trayectoria, la excelencia más allá de intereses y resultados académicos se trata de conectar la investigación científica y la generación de conocimiento con las demandas del resto del Sistema”, explicó la doctora García, quien aclaró que lo anterior son algunas de las lecciones aprendidas.

Otra experiencia internacional que se abordó en el panel fue la Iniciativa Científica Milenio de Chile, que dota de más recursos y libertad a los mejores científicos en el país sudamericano que se agrupan y trabajan de manera multidisciplinaria. Originalmente, la iniciativa fue financiada por el Banco Mundial, pero debido a los buenos resultados, 15 años después el gobierno chileno la absorbió.

“Una de las enseñanzas es que los Centros de Investigación hagan el trabajo para los que fueron creados. A nuestros Centros de Investigación nosotros no les pedimos que patenten, pero si es su deseo patentar los ayudamos hasta el final, tenemos convenios con el Instituto de Propiedad Intelectual, asesores en patentamiento, pero lo que nosotros queremos que generen es conocimiento de punta. Para medir la eficacia de estos científicos de alto nivel, se realiza un conteo de cuántos investigadores forman y en qué lugares se colocan los científicos que formaron”, detalló Virginia Garretón Rodríguez, directora ejecutiva de la iniciativa y representante del Ministerio de Economía de Chile.

En la ceremonia de aniversario de los Centros CONACyT, estuvo presente, el coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico, José Franco, entre otras personalidades.

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Mariana Dolores y Emiliano Cassani
Fotografía: Mariana Dolores